Dra. Lidia Negrete Esqueda1
1Pediatra, Capítulo León
Bol Col Ped Gto 2026;4(2):8-9
El ser humano es sociable por naturaleza, el primer contacto de comunicación lo establece con los seres más cercanos: mamá, papá, cuidadores, a través de la voz y el contacto visual. Los niños comienzan a leer el mundo a través del reconocimiento de la voz y de la visualización de la expresión facial.
Los recién nacidos son sensibles a las emociones transmitidas por la voz materna y son capaces de responder con sonrisas, arrullos de reconocimiento y movimientos de las manos que indican una forma de comunicación. En especial, en respuesta al lenguaje maternés, que es la modulación del lenguaje con timbre y ritmo que utilizan los adultos para hablar a los bebés (1), las canciones de cuna y arrullos con rima y melodía son recomendables en esta edad.
Los pequeños, buenos observadores de expresiones faciales, son capaces de imitar un amplio rango de actitudes motoras, vocales, debido al efecto de neuronas espejo; redes de neuronas que se activan al observar acciones y/o emociones en otra persona, y son reguladas por las reacciones emocionales de quienes los rodean (2).
Son estos conceptos básicos para comprender desde cuándo inicia la comunicación padres-hijos que se realiza de forma verbal y no verbal. Las expresiones verbales y el lenguaje corporal son partes importantes de la comunicación. Los niños que reciben una comunicación efectiva en su familia, además de sentirse amados, pueden comprender a los demás, expresar con claridad sus sentimientos, desarrollar empatía y una buena autoestima, base de relaciones saludables (3).

La calidad de la interacción de los niños con los padres es una forma de sentirse presentes y tomados en cuenta, sentirse queridos y con seguridad psicológica requieren de encuentros verdaderos que son manifestaciones de amor e interés auténtico. Para ellos el grado de atención que perciben, traduce qué tan queridos son, lo opuesto al amor es la indiferencia (4).
Además del juego, una forma de tener encuentros verdaderos es a través de la lectura en voz alta, el contacto visual, cara a cara, percibir la voz de los padres y/o cuidadores se transforma en una experiencia positiva en la infancia que apoya el desarrollo de resiliencia y fortaleza ante las adversidades al fortalecer los vínculos familiares; facilita la expresión de emociones, aumenta el vocabulario e incentiva la imaginación y creatividad y estimula el desarrollo cerebral (5).
La lectura compartida en la infancia constituye una experiencia positiva para la salud relacional que es la capacidad de desarrollar relaciones enriquecedoras, seguras y estables (6).

Bibliografía
1.- Trevarthen C. The neurobiology of early communication, intersubjective regulations in human brain development. In: Handbook on Brain and Behaviour in Human development, Kalverboer AF, Gramsbergen A eds. Dordrecht,The Netherlands, 2001: Kluwer, pp,841-82
2.-Marshall PJ, Meltzoff AN. 2014 Neural mirroring mechanisms and imitation in human infants. Phil. Trans. R. Soc. B 369: 20130620. http://dx.doi.org/10.1098/rstb.2013.0620
3.- Las destrezas de comunicación comienzan en casa. Fuente: Adapted from Healthy Children Magazine, Winter 2022 American Academy of Pediatrics . Actualizado 8 de Enero, 2025 [Internet] [Citado el 14 Junio,2026]
4.-Corkille-Brigss D. El verdadero Encuentro. En: El Niño feliz, Su clave Psicológica. 22a Ed. Barcelona España, Editorial Gedisa S.A. 2001, pp. 81-91
5.-Garach Gómez A. La importancia de crecer entre lecturas, palabras y cuentos. Rev Pediatr Aten Primaria 2024; 26:123-5 En: https://scielo.isciii.es/pdf/pap/v26n102/1139-7632-pap-26-102-123.pdf
6.- Li, J., & Ramirez, T. (2023). Early Relational Health: A Review of Research, Principles, and Perspectives. The Burke Foundation
