MORDEDURAS DE PERROS

Dr. Manuel Lara Márquez1

1Cirujano pediatra Capítulo Salamanca

Bol Col Ped Gto 2025;3(2):7-9

Los perros tienen muchos efectos positivos en las vidas de sus propietarios. Influyen en el desarrollo social, emocional y cognitivo de los niños, promueven un estilo de vida activo y proveen compañía. Aunque el perro es, probablemente, el animal de compañía más cariñoso y fiel, y es pacífico por naturaleza, en ocasiones puede agredir. Cualquier perro puede morder, ya sea grande o pequeño, hembra o macho, joven o viejo. Incluso el perro más adorable y cariñoso, peludo y dulce puede morder si se le provoca.

En México, el Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE) estima que ocurren al año unas 70,000 agresiones por perros. En los Estados Unidos se estima que ocurren aproximadamente 800,000 casos de mordeduras por año, con costos de atención que ascienden a 2 billones de dólares.

Las mordeduras ocurren con mayor frecuencia en niños entre los 5 y los 9 años, y más frecuentemente en varones. En los niños menores de 5 años, las mordeduras ocurren principalmente en cara y cuello, probablemente porque estas regiones están a la altura del hocico de perros de tamaño mediano y grande. Las mordeduras en extremidades y genitales ocurren en niños de mayor edad y en adultos. Por lo general, en el 75% de las mordeduras, se conoce al propietario del perro.

Los perros pueden morder por varias razones: para defenderse a si mismos o a su territorio, por miedo o sobresalto (al despertarlos), si detectan una amenaza, para proteger algo valioso para ellos (como sus cachorros, su comida o un juguete), o cuando están enfermos o lesionados.

La mayor parte de las mordeduras las ocasionan perros de raza mixta, sin embargo, el riesgo de mordeduras severas es mayor en el caso de otras razas como pastor alemán, pit bull, rottweiler y dóberman debido a la fuerza que tienen en sus quijadas.

Las mordeduras de perros por lo general son leves, aunque en ocasiones pueden ser fatales, principalmente en niños pequeños.

La complicación más habitual es la infección, que sospecharemos por la aparición de fiebre, enrojecimiento e hinchazón de la región mordida, y en ocasiones salida de pus. Estos signos y síntomas de infección pueden presentarse a las pocas horas o días tras la mordedura.  Otras complicaciones infecciosas, casi siempre mortales, son el tétanos y la rabia.

Cuidados iniciales

  • Tranquilice a la persona.
  • Presione el sitio de la mordedura con un paño limpio y seco en caso de sangrado.
  • Realice una buena limpieza de la herida con agua tibia y jabón neutro. Coloque la herida debajo del grifo para lavar con mucha agua al menos durante cinco minutos.
  • Retire los cuerpos extraños que pudiera haber en la herida.

¿Cuándo buscar atención médica?

  • Si la piel sufrió una herida, sobre todo si la mordedura ocurrió en manos, pies, cabeza, cara, cuello o región genital.
  • Si se presentan signos de infección.
  • Si el niño tiene sus defensas bajas por alguna otra enfermedad.
  • Si el niño no está vacunado correctamente contra el tétanos (debe tener al menos 3 dosis, y no deben haber pasado más de 5 años desde la aplicación de la última dosis).
  • Si se desconoce el estado vacunal antirrábico del perro.

El médico que proporcione la atención deberá determinar si es necesario:

  • Suturar la herida o proporcionarle cuidados adicionales.
  • Iniciar antibióticos para prevenir una infección. 
  • Administrar vacuna antitetánica.
  • Iniciar profilaxis antirrábica.

¿Cómo prevenir mordeduras?

  • Enséñeles a sus niños a no acercarse a animales extraños.
  • Supervise a los niños pequeños cuando interactúen con un perro, aunque sea el propio.
  • No provoque ni moleste a los animales, principalmente cuando están comiendo, dormidos o cuidando a sus cachorros. No es bueno luchar con ellos ni jalarles la cola.
  • No se acerque ni acaricie perros desconocidos, mucho menos a los que estén actuando en forma extraña o amenazante (arqueados, gruñendo, ladrando o mostrando los dientes)
  • Si el perro se comporta amenazante, es fundamental quedarse quieto y mantener la calma, evitando el contacto visual con el perro. No es recomendable hacer sonidos fuertes ni tratar de huir.
  • Ante la agresión de un perro, el atacado se debe acurrucar haciéndose “bolita”, protegiéndose los ojos, orejas, la cara y el cuello con los brazos y los puños cerrados.

Referencias:

  1. American Veterinary Medical Association. Prevención de mordeduras de perros. Disponible en https://www.avma.org/resources-tools/pet-owners/dog-bite-prevention
  2. JAMA. Mordeduras de perros. Disponible en https:// sites.jamanetwork.com/spanish-patient-pages/2020/hoja-para-el-paciente-de-jama-200623.pdf
  3. Asociación Española de Pediatría. Mordeduras de perro. Disponible en https://enfamilia.aeped.es/prevencion/mordeduras-perro
  4. A.D.A.M. Cuidados personales en caso de mordeduras de animales. Disponible en https://medlineplus.gov/spanish/ency/patientinstructions/000734.htm
  5. Centers for Disease Control and Prevention. About Dogs. Disponible en https://www.cdc.gov/healthy-pets/about/dogs.html
  6. Ortiz D. Lezcano FO. Dog and Cat Bites: Rapid Evidence Review. Am Fam Physician. 2023;108(5):501-505.
  7. Buda-Rudas FJ. Olcott JL. Human and Animal Bites. Pediatr Rev 2018;(10): 490-500.
Scroll al inicio