PICADURAS DE ALACRÁN

Dr. Manuel Lara Márquez1

2Cirujano pediatra Capítulo Salamanca

Bol Col Ped Gto 2024;2(4):8-10

Los alacranes son arácnidos que gustan de paredes de rocas, y lugares oscuros y ligeramente húmedos. Son cazadores nocturnos, principalmente de grillos y cucarachas. México tiene la mayor biodiversidad a nivel mundial, ya que cuenta con 289 de las 1500 especies registradas, 12 de esas 289 especies son de alta toxicidad y están distribuidas en 16 entidades del territorio nacional.

México también es el país número uno en picaduras. En 2018, por ejemplo, los casos reportados fueron 275,357 y los estados donde se presentaron la mayoría de los casos fueron Jalisco, Guerrero y Guanajuato. En los años 1970-1980 ocurrieron entre 700 y 800 muertes, sin embargo, gracias al anti-veneno anti-alacrán del que ahora se dispone, se ha reducido la mortalidad, presentándose un promedio de 40 defunciones por año.

Las especies tóxicas incluyen al género Centruroides de la familia Buthidae, donde se encuentran algunas de las especies cuyo veneno es altamente tóxico. A simple vista es complicado saber cuál alacrán es peligroso. A diferencia de los robustos y de color negruzco de Ciudad de México (Fig. 1), los peligrosos tienen pinzas, patas y cola muy gráciles y alargadas, una púa al lado del aguijón (Fig. 2), así como coloración amarilla y en ocasiones una banda en la espalda. Los más dañinos, que son Centruroides, cuentan con un aguijón más alargado que el de otros géneros.

Fig. 1 Alacrán no peligroso, con un solo aguijón, y pinzas cortas y gruesas.

Fig. 2 Alacrán peligroso, con un aguijón con púa, y pinzas largas y delgadas.

Los más afectados son los niños menores de cinco años y los adultos mayores de 65 años. En pacientes con hipertensión o diabetes mellitus, se pueden agravar sus patologías.

Los alacranes generalmente están más activos por la noche y pican únicamente si se sientan provocados o atacados.

Signos y síntomas de la picadura de alacrán

La intoxicación por picadura de alacrán debe sospecharse en un niño previamente sano, habitante de una zona en donde ocurren muchas picaduras, el cual súbitamente inicia con llanto, tos u otra sintomatología respiratoria, movimientos oculares anormales o distensión abdominal de inicio repentino.

La picadura de alacrán presenta una amplia variedad de signos y síntomas, y la intoxicación por picadura de alacrán se clasifica en leve, moderada y grave, de acuerdo con lo siguiente:

  • Intoxicación leve: síntomas en el sitio de la picadura, tal como dolor intenso, hinchazón, entumecimiento, sensación de calor.
  • Intoxicación moderada: a los anteriores se agrega sensación de obstrucción en la garganta, dificultad para respirar, movimientos inusuales de la cabeza, cuello y ojos, babeo, escurrimiento nasal, sudoración, habla arrastrada, náusea y vómito.
  • Intoxicación grave: Todo lo anterior, además de cambios en el ritmo y frecuencia del corazón (latidos), palidez alrededor de los labios, postración.

Cuidados iniciales

Lavar la herida con agua y jabón. NO realizar incisiones en el sitio de la picadura y NO succionar el veneno, NO utilizar remedios caseros, NO usar torniquetes, NO intentar atrapar al alacrán.

¿Cuándo buscar ayuda médica?

La intoxicación por picadura de alacrán se considera una urgencia médica, debido a su rápida evolución y al riesgo de morir si el paciente no recibe tratamiento oportuno y adecuado. Debe acudirse al médico de inmediato, el cual valorará si se requiere la aplicación del suero anti-alacrán que, en caso de requerirse, idealmente debe aplicarse en los primeros 30 minutos posteriores a la picadura. 

Medidas preventivas

Evitar piedras o madera apiladas, mantener césped y arbustos recortados, colocar mosquiteros, encalar paredes exteriores, revisar la ropa de cama antes de acostarse, revisar la ropa de vestir y los zapatos antes de usarlos, evitar andar descalzo. Los alacranes brillan bajo una luz negra, por lo que se recomienda usar una por la noche para inspeccionar los alrededores.

Sobre todas las especies de alacrán pesa una fatalidad: son temidos y, por eso, aplastados al ser vistos en esa pared blanca que –indicó Revueltas– “tan enfermizamente les fascina”.

Referencias

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